BIENVENIDOS

Deseo agradecerles la deferencia de acercarse a este espacio que constituye un avance profundo en el amplio campo de la Odontología Forense. En este sitio van a encontrar una modalidad de acción en cada caso que, puede rozar lo particular e inédito de los procedimientos para arribar a la conclusión de que la Odontología en general ha dejado de ser la hermana menor de la Medicina por haberse transformado en una ciencia autónoma por contar con procedimientos propios, fundamentación metodológica rigurosamente científica y de una indiscutible y trascendental proyección social, pasando a ser así definitivamente una rama de la Antropología como lo es la Medicina, entre otras. Y más precisamente en el campo de la Odontología Forense se abre un camino infinito, como una verdadera especialidad, dentro de la currícula del Odontólogo. Los invito amigos lectores a que transitemos juntos este maravilloso y próspero camino.



Prof. Dr. Héctor José Ceppi

ÁREA DE PSICOLOGÍA PARA EL ODONTÓLOGO FORENSE


Es de una necesidad imperiosa que existan otras ciencias más allá de las asignaturas básicas para la formación del odontólogo generalista, y muy particularmente para el especialista en el área forense, para lograr así tener informaciones integrales a través de otras ciencias tributarias que pasan a formar parte del perfeccionamiento en el campo de ciertas especialidades dentro de la Odontología, como también los especializados en Oclusión. Es sabido que el ser humano está compuesto de cuerpo y psiquis, es decir, un ser integral social e histórico.

En lo que respecta a Odontología Forense fundamentalmente, para esta especialidad, tener conocimiento lo más profundo posible sobre psicología profesional, la cual hoy ha tomado una trascendental importancia de la que no hablaremos, puesto que en toda la currícula de la carrera se la ha incorporado desde hace muchísimos años, pero claro está, dirigida para servir al profesional y para adecuar su actitud frente a sus pacientes; es decir, para mejorar el trato profesional que lo deberá incorporar indefectiblemente como otra herramienta de su trabajo para su cotidiano quehacer, porque así como necesitamos de los conocimientos científicos y técnicos, necesitamos de los humanísticos y sociales.

A los especialistas en Odontología Forense se les hace necesario contar con conocimientos más profundos de Psicología, puesto que existen casos como los que veremos que sin estos conocimientos tampoco podremos detectar en nuestros diagnósticos, consecuencias psicopáticas, producidas por trastornos fisiológicos y físicos en el Macizo Dento Máxilo Facial; por lo tanto el odontólogo forense debe perfeccionarse día a día, transformado en un perpetuo estudiante e investigador, que indagando en la problemática que ha alcanzado y abrazado, le permita dilucidar con sensatez científica las trascendentales situaciones que se le plantean, realizando diagnósticos correctos científicamente, concienzudos y no a boca de jarro como se lo denomina según lo determina la Economía Odontológica (Ver Méndez Rivas, Friedenthal) en lo respecta al trato paciente-profesional, y en especial a sus diagnósticos para determinar las causas que provocan verdaderos e inesperados daños.

Tengamos siempre presente que numerosas afecciones, como enfermedades, traumatismos en el Macizo Dento Máxilo Facial, suelen desencadenar problemas psicológicos insospechados; bien es sabido que las disfunciones articulares temporomandibulares han aumentado en estos últimos años en forma alarmante, tal vez por el vertiginoso andar que como otras alteraciones por estados de estrés, como el bruxismo, la desviación mandibular, la pérdida de la dimensión vertical normal, fundamentalmente en la actualidad por implantes que han afectado terminaciones nerviosas, o también por defecto de la construcción de las prótesis o en desdentados totales por falta de las mismas, en el primero de los casos por haber tomado mal la dimensión vertical, etc. que traen aparejados trastornos psicológicos que nos pueden conducir a verdaderas estados psicopáticos, con pronósticos insospechados; a tal punto que el odontólogo forense debe estar preparado aún para las causas psicológicas más complejas que puedan conducir al paciente a estados especiales, y a acciones fisiológicas que pasan a ser psicológicas con características particulares que los especialistas en Psiquiatría, Psicología como también en Neurología, pueden conducirlos a graves errores, como veremos.

La orientación en la actualidad la podemos sintetizar como un retorno a la valorización del factor psicológico concomitantes con las alteraciones corporales, que necesitan la atención como problemas de nuestra actividad, recordemos que los padecimientos corporales físicos o fisiológicos en general suelen llevar a los pacientes a verdaderos estados psicopáticos, insospechados, como algunos de los casos que citaremos; y la Psicología como ciencia de la conducta humana le ayudará al odontólogo forense a comprender más y mejor su misma psicología y la de sus semejantes, y así hacer realidad la Psicología aplicada en el bagaje de conocimientos para el odontólogo forense.

No olvidemos que el comportamiento emocional son comunes en las disfunciones temporo-mandibulares, que no pueden ser desconocidas por las reacciones fisiológicas y psicológicas que nos exigen realizar diagnósticos correctos. Por ejemplo, estas disfunciones de los maxilares nos dan una etiología dual, la fisiológica y la psicológica, igual que otras alteraciones comunes en Odontología, como el bruxismo ya dicho, la pérdida de la dimensión vertical de los maxilares, la desviación de las mandíbulas por erupciones dentarias dificultosas, es decir, los conocimientos en este campo para el odontólogo forense no pueden ser intuitivos sino científicamente comprobables.

Pero al tratarse de esos conocimientos, el odontólogo forense debe acrecentarlos de manera tal que mas allá de las actitudes que demandan las circunstancias que se le plantean, deben mover sus inquietudes, alertar sus reflexiones y así poder determinar un valorado juicio. El entorno a veces tétrico por infortunios de variadas naturalezas, como los casos que se debe actuar ya y ahora de homicidios, suicidios o simplemente accidentes, que suelen en la mayoría de los casos sumárseles a las reacciones de los familiares, del periodismo, de la policía tanto preventiva o administrativa como la misma judicial, y en ocasiones, el accionar mismo del juez interviniente, es decir, se debe tener todo un dominio personal y también especial para poder sobrellevar la actitud de los terceros en los casos que se nos plantean.

Pero luego, que todo ha pasado en un primer momento, nos encontramos con un inmenso campo de acción desde el punto de vista psicológico, que como otras etapas perduran en los familiares de la víctima, como verdaderas heridas irrestañables que hacen en estas emerger actitudes diversas, que también son motivos de tratamientos especializados que no debemos desconocer, para saber diferenciar sin equívocos las secuelas que emergen de ciertos infortunios.

Pero al retomar a nuestro campo de acción sin pretender hacer Fronterismo, y sabiendo que existen instituciones de víctimas del delito, como especialistas en el tema y a más organizaciones especiales como de las que fui fundador, como la Comisión Córdoba en Defensa por la Integridad Material y Moral de nuestros Hijos, que se avocan en estos casos. Pero no debemos olvidar que las ofensas volviendo a nuestro campo de acción del odontólogo, al nervio trigémino y sus ramas sensitivas y motoras por traumatismos diversos, fisiológicos y físicos, medicamentos, drogas, hoy tan frecuentes, como también causas genéticas o patológicas por estar el trigémino compuesto por dos raíces independientes, una motora y la otra sensitiva, que a modo de recordación la citaremos.

La rama motora se distribuye en los siguientes músculos:

a) Músculos maceteros.

b) Temporal.

c) Pterigoídeo externo e interno.

d) Milohioides anterior del digástrico.

e) Del martillo y el Periestafilino.

La rama sensitiva inerva:

a) La piamadre.

b) Tegumentos de la cara.

c) Partes del cráneo.

d) Mucosa ocular y nasal.

e) La mucosa bucal y nasal

Al mencionar las ramas motoras y sensitivas, lo hacemos de ex profeso, por las lesiones que pueden originarlos, ya sean dolores o parestesias, que suelen presentarlos en ocasiones algunos pacientes, especialmente en el territorio de su distribución y en ocasiones provocados por traumatismos o afecciones en el Macizo Dento Máxilo Facial ya mencionado. En especial, cuando el fisiologismo del Cóndido mandibular no es correcto por exceso o por defecto de la dimensión vertical, haciendo compresión en la cavidad glenoidea, ofendiendo al nervio cuerda del tímpano, que nos suelen presentar casos que de fisiológicos se transmiten en psicológicos como el famoso signo de Consten, que la casuística de nuestra experiencia nos expresan los equívocos en los diagnósticos que en numerosos casos, se llegaron a trepanar el cráneo para hacer descompresión o colocando férulas de relajación y de altura, agravando el cuadro del paciente, y en otros casos habiéndolos internados en sanatorios de dementes (Ver Caso Presunta Mala Praxis), como en otro de los casos que nos tocó atenderlo como el esposo de una paciente mía cuando era tratado por actitudes psicopáticas agresivas que llegaban hasta la pérdida del conocimiento habiéndoselo internado en sanatorios especializados para dementes, también con pérdida de equilibrio y exacerbación ante cualquier injuria por sus actitudes que se le desencadenaban, se descomponía, ni siquiera poder hacer el acto sexual más allá de los problemas laborales y familiares lógicos. Según este señor, en oportunidad de acompañar su señora a mi consultorio, yo conociendo de su problema, al observar su facie de sufrimiento, por dolores que eran a veces espontáneos y en ocasiones provocados en el Macizo Dento Máxilo Facial, al preguntarle por qué no usaba la prótesis me respondió que ni siquiera la podía tener en la boca, porque a los minutos le provocaba dolores en su cara, era un desdentado clínicamente total, pero en realidad no era así. Al observar la prótesis, ésta tenía una concavidad a la altura del canino superior derecho, que me determinaba como odontólogo, la existencia de un canino incluido, así fue que lo convencí y se dejo tomar una radiografía, con la sorpresa de que tenía un cani9no superior incluido que yo lo caratulé como feroz, que abultaba exageradamente la estructura ósea del maxilar. Por este hecho, fue que lo convencí a la extracción de ese elemento, que después a los pocos días de la misma, nunca más sufrió esa descompostura, hasta me supo confidenciar que volvió al acto sexual normalmente. Había recuperado su estado normal, pero tuvo q soportar la trepanación del cráneo, los dolores, las internaciones, las medicaciones, etc. Es decir, de una acción fisiológica y física de compresión de las terminaciones nerviosas, había entrado en un problema psicológico especial que podría habérsele desencadenado en lo peor por su estado general, lejos o muy lejos de toda simulación.

Ustedes con solo haber contado dos casos, pueden pensar o deducir que existen trastornos en el Macizo Dento Máxilo Facial que pueden llevarnos a estados Psicológicos insospechados que el odontólogo forense no puede desconocer, por más que lo traten neurólogos, psiquiatras o también psicólogos, porque por lo general para ser benévolos ellos no conocen nada del aparato masticatorio, y que hoy lo tenemos que considerar como un verdadero órgano de la masticación, y como paso previo de la digestión, por si todo fuera poco también. Para abundar en el tema, en los casos de dolores aberrantes de muelas o dientes, se ha comprobado que psicológicamente se ha llegado hasta a perder el sentido común, por un estado de sufrimiento y desequilibrio mental según el temperamento y carácter que coadyuvan a perder el sentido común, con picos de agresividad o lo peor, de acto de eliminación o suicidio; a tal efecto que desde el punto de vista jurídico existen jurisprudencias de estos dolores aberrantes han sabido ser causas atenuantes de una pena. Sólo citaremos el caso de aquella madre que exacerbada por un dolor aberrante de muela y su hijo q la hacia renegar, ella desde la máquina donde trabajaba al coser, le arrojó un cuchillo de cocina para asustarlo tal vez, que para desgracia y peor de los malos se le implantó en el cuerpo, que luego el médico que lo atendió cumpliendo con su deber hizo la denuncia correspondiente y al actuar la justicia a este lo consideró como causa atenuante de la pena, al dolor aberrante de diente o muela.

Es decir el odontólogo forense debe conocer sus propias limitaciones y problemas que se le plantean, y así adecuarse a los conflictos para resolverlos científicamente, es decir que a más de sus conocimientos científicos y técnicos los conflictos emergentes nos hacen recurrir a otras ciencias como las humanísticas y sociales, es decir los estados psicopáticos que nos hablan a las claras de la necesidad para todo odontólogo forense de tener conocimientos profundos de estos estados especiales, para diagnosticarlos correctamente y así llegar a sus soluciones, eliminando sus causa y luego si es necesario, derivarlos a especialistas.

Pero el odontólogo no sólo debe circunscribir su accionar en su paciente, buscando las causas entre otras ya mencionadas, sino además conocer otras que influyen directamente derivada de terceros padeceres como por ejemplo:

1) La genética, que por ser este campo tan amplio, solo diremos que genéticamente suelen a través de las generaciones transmitirse trastornos en el Macizo Dento Máxilo Facial como diastemas, apiñamientos de elementos dentarios, incluidos, por falta de espacio de los dientes en las estructuras óseas, etc. y hablando en el campo de lo genético es difícil que alguien no pueda decir que con el avance de la ciencia no lleguemos a descubrir que muchas de las psicopatías también se deben a elementos figurados de los genes, que como entes almacenadotes, del inconsciente o subconsciente, que luego como recogniciones en los engramas de nuestros cerebros se transmiten de generaciones en generaciones, que al euforizarse los llevan a actitudes psicopáticas no solo con ánimos de defensa, sino también como de ofensa hacia terceros, que permanecieron como un síndrome de posición y retención obsesiva, que al despertar hacen expresar a los individuos actitudes psicopáticas diversas. Es por ello que no debemos olvidar que en este mundo todo tiene sus orígenes y sus fines, de acuerdo a los estímulos que los provocan, así como ciertas características anatómicas que se transmiten de generación en generación; ¿por qué no existir en el campo espiritual que despierten actitudes psicológicas más allá del temperamento y carácter originando conductas que se desenlazan a través de instintos que bloquean su propia racionalidad y cuyo campo de acción van desde lo psicológico hasta lo físico y lo fisiológico, es decir de lo genético a lo provocado por innumerables circunstancias, transitando desde lo genético a lo adquirido que hacen caer a las personas en depresiones o actitudes psicopáticas, que van desde el suicidio al homicidio, más allá de las posiciones económicas, culturales, educaciones, etc. Hemos tenido la oportunidad cuando realizaba yo el colegio secundario, tener un compañero hijo de una familia destacada en la sociedad desde todo punto de vista, económico, social, cuyo padre se ahorcó, la madre se envenenó, la hija siguió los pasos últimos de sus progenitores y este amigo, compañero de colegio, siempre me decía, que existía un mundo que no para él, y siempre me pretendía dar algunas explicaciones, que yo no le sabía responder, ni siquiera las aceptaba, que a la final, antes de terminar el secundario también se suicidó. Yo siempre pensé que algo genético lo impulsaba, porque nada le faltaba y no era el único caso en su familia.

2) Estados patológicos que conducen a una psicopatía por enfermedades, drogas, psicofármacos, medicaciones inadecuadas o mal prescriptas, etc.

3) Estados psicológicos ambientales de excesivo estrés, de toda naturaleza, debido al consumismo o psicopatía del simple lucro, como el dinero como una posición obsesiva en su mente.

4) Estados psicopáticos por trastornos del Macizo Dento Máxilo Facial como lo explicado, los más frecuentes son los del trigémino y su ramas motoras y sensitivas.

5) Estados producidos por microorganismos bacterianos que pueden llevar a los pacientes a estados psicopáticos, depresivos, insospechados en sus desenlaces, por parestesias faciales debido a microorganismos que llevan a la desfiguración del rostro.

6) Pero lo más común en el campo de la Odontología son las defectuosas articulaciones de los maxilares que nos llevan a perder el equilibrio, a dolores generalizados, tipos neurálgicos, dolores erráticos que se transmiten a otras partes del cuerpo, más comunes por los músculos insertados en especial el esternocleinomastoideo, etc.

En realidad han sido pocos los odontólogos forenses en nuestro medio que se han dedicado a este tema, es por ello que para intentar dar los primeros pasos en este amplísimo campo de la Odontología Forense hemos exteriorizado experiencias tal vez, rudimentarias pero con el pleno convencimiento que los conocimientos de estados psicopáticos de los pacientes los tenemos también que buscar en el campo de la Odontología, porque estas ciencias tributarias de la Odontología nos ayudará para comprender los motivos, actitudes y acciones de las personas, familiares y de las propias víctimas, según los casos, como así también conocimientos freudianos o que más no sea, de Logosofía.

Los estados psicopáticos siempre son respuestas de causas que lo provocan a estos estados, yo diría que son muchas, innumerables y múltiples de toda naturaleza que van desde antes de su formación en el claustro materno, hasta el momento de sus estados psicológicos. Es por ello que una profunda anamnesis en las ciencias humanas, es mucho mas complejo que un simple conocimiento de una especialidad y de las ciencias médicas, sino que se debe concurrir a profesionales de diferentes ciencias médicas y humanísticas, formando verdaderos equipos de trabajo de múltiples disciplinas que como ciencias tributarias unas de otras les permitan dilucidar con sensatez los casos que se le plantean.

No debemos olvidar que es fácil dilucidar detectando una simulación de un estado real, cuando uno es conocedor profundo de los pacientes, como un ser integrado de cuerpo y espíritu, y es este el secreto del odontólogo forense; y siempre pensando que su campo de acción es infinito como toda especialidad, rama de la Odontología, y esta a su vez rama de la Antropología, por ser una ciencia autónoma por contar con procedimientos propios, fundamentación rigurosamente científica y de una trascendental función social.

Ahora si bien es cierto que Freud como muchos otros se dedicaron al estudio del inconsciente humano, lo hicieron de distintas maneras, en cambio, como estructuralistas, sugerimos variados parámetros y conceptos para determinar los hechos de la conducta humana, separando lo genético de lo adquirido, de lo patológico o bacteriano, y lo traumático para su futuro tratamiento tanto del paciente como de sus familiares, y por ello la creación del Departamento de Víctimas del Delito, que por suerte hoy contamos, como también organismos privados como el que ya mencionamos.

No olvidemos que existen conductas psicopáticas y que sin explicarlo en su integridad, las mencionaremos:
 

1- Psicosis funcionales.

2- Reacciones evolutivas.

3- Trastornos afectivos.

4- Reacciones esquizofrénicas.

5- Esquizofrenias simples.

6- Esquizofrenias hebe fenica.

7- Esquizofrenia catatónica.

8- Esquizofrenia paranoica, y nosotros le agregamos la esquizofrenia adquirida por traumatismos y demás trastornos ya explicado en el Macizo Dento Máxilo Facial., por ser el individuo una unidad funcional, que alterado un órgano se alteran los demás.

A estas alteraciones mentales que el odontólogo forense las tiene que tener en cuenta y presente en los casos, como así también tumores malignos por sus características especiales y halitosis especiales, cuando nos toca actuar porque existen estados personalísimos, que tienen sus manifestaciones en el campo de la Odontología, y saberlos diferenciar de trastornos psicológicos de otros orígenes como ser por muertes de familiares, allegados, desengaños amorosos, filosofías teológicas posesivas, el medio ambiente, etc.

Es por ello que no debemos olvidarnos de los trastornos del aparato masticatorio u órgano de la primera digestión, que sin lugar a ninguna duda, sabemos que una buena masticación es el paso previo a una mejor digestión.

Después de haber pretendido transitar someramente en este amplio campo, tenemos que decir que ante un infortunio irreparable que dejan heridas irrestañables como verdaderas secuelas, que ya son casos exclusivos y excluyentes de psicólogos, psiquiatras, no debemos olvidarnos por ello de los casos ya citados, por injurias a los nervios del macizo Dento Máxilo Facial.

Como podemos deducir el área de Psicología en el campo de la Odontología Forense tiene a nuestro criterio, que pasar a ser otra herramienta de trabajo de su propio quehacer. Las necesidades debido a la evolución social actual, en su intrincado desarrollo, van llevando al odontólogo forense a abrir las fuentes de sus conocimientos como bagaje indispensable para poder contribuir eficientemente con sus pacientes, y por reflejo y repercusión, con la sociedad y la justicia como la misma evolución social actual nos demanda.

Abramos entonces el camino como bagaje indispensable para lograr una convivencia social en un marco de verdadera justicia y evolución que nos conducirá a la felicidad, que son metas concertadas universalmente.

También se nos hace una obligación ineludible agregar en esta área de Psicología, las posibilidades de contar desequilibrios psíquicos en los que puedan caer los profesionales que también se dedicaron a la enseñanza, por la trascendencia que entraña el hecho de haberse jubilado y tanto en unos como en otros casos o circunstancias, lograron habérseles destacado en sus actividades como pioneros de sus quehaceres de la mayoría de los casos, eran personajes que brindaron lo mejor de sus vidas al servicio de sus semejantes, por vocación defendiendo el concepto amplio de Patria, creando instituciones de todo orden y a más de ser miembro activo de las mismas, y en diferentes estamentos, locales, provinciales, nacionales y también en otros niveles, internacionales, etc. Muchos de ellos dejaron sus actitudes psicológicas dejándonos impávidos a quienes tuvimos el privilegio de conocerlos, por haber alcanzado ellos semejante consideración y respeto.
Por desgracia no son pocos los que caen en el Síndrome del “Burnout”, que es un trastorno psíquico que se les presenta con desequilibrios mentales, los cuales es característico ver y con mayor frecuencia, en los profesionales dedicados a la salud y también a la docencia, que después de tanta actividad, observamos que todos sus esfuerzos y esperanzas, fueron echados por la borda por los sistemas políticos y sociales que les tocaron transitar, es decir por defectos sociológicos estructurales, viendo tergiversar en muchos de los casos las funciones de las instituciones a las cuales les dedicaron lo mejor de sus vidas, cuyos ejemplos en la actualidad abundan en nuestro país, que sumado a la degradación académica de algunas Facultades y al panorama político y social que le tocó transitar, con la desaparición de ideales, valores, principios, etc. que observamos por no existir estamento social que no se haya degradado después de haber sido profesionales sobresalientes, en especial los dedicados al cuidado de la salud de la población y formación de nuevos profesionales que en una época eran requeridos por el mundo entero.

No nos olvidemos cuando los odontólogos y médicos emigraban a España por su formación académica, universalista y no unilateralizada como en la actualidad, hoy saben cada vez más más de menos menos, que son calamidades en contra de la misma sociedad, a pesar que esta misma sociedad a través de sus impuestos les permitió obtener su título profesional, apartándose cada vez más de sus semejantes, que sumado a la retribuciones y luego, a su monto jubilatorio de los profesionales de la salud de la provincia de Córdoba (Ley 5788), que hoy es de $ 1450 aproximadamente; es decir menos de la mitad de lo que es considerada la canasta familiar en estos momentos. Pobre de aquellos que no tuvieron un trabajo en relación de dependencia, como en los casos de los farmacéuticos que después de 8 horas diarias de trabajo no les queda el tiempo para trabajar otras horas en otro lado.

No es aventurado decir que hoy sólo se salvan los que escogieron sus profesiones como medio de lucro, que al verse alejado de las posibilidades económicas de sus semejantes, y para colmo de pensar que gracias a ellos, lográbamos obtener el título profesional, muy lejos de ser aquel profesional que debe ser un científico en su diagnóstico, un técnico en sus realizaciones, un humanista en sus actuaciones y fundamentalmente, un conocedor profundo de las necesidades colectivas, y llegar al retiro jubilatorio, y no tener que vivir a expensas de sus familiares. Es otro de los infortunios que pueden conducir a estos profesionales a los síndromes típicos de la ansiedad y depresión, por sus desengaños y caer también en el trastorno del quemado o “Burnout”, es decir, cuando las desilusiones le ganan a la vocación, siendo tan grandes esas tragedias sobre todo después de habérsele brindado su vida a sus específicos quehaceres con vocación y amor.

Es así como aparecen un número considerable de profesionales que comienzan con estas manifestaciones por ver derrumbarse todas sus expectativas y esperanzas, que también lo considera a estos padecimientos la Psicología por ver bloqueadas sus esperanzas entrando en una verdadera abulia, sin poder salir, se transforman en sedentarios, alejándose de todo, después de tantos esfuerzos y sacrificios, viendo desmoronarse sus inquietudes, y devorarse a sí mismos por la desesperanza que en algunos de los casos pueden llegar a lo peor, como una depresión inusitada.

Cabe señalar que las ansiedades y depresiones eran más frecuentes en las personas de la tercera edad, y justamente, en estos momentos eran cuando se los podía combatir a estos problemas, pero hoy se nos presenta en profesionales dedicados en especial a la docencia y aún a más temprana edad, presentándoseles distorsiones de los pensamientos con falta de ánimo que pueden convertirse en tristeza, es decir, se transforma en una persona capaz de generar placer, porque han sido bloqueados sus pensamientos y sentimientos, la conducta se le inublina desapareciendo el interés, la alegría, volviéndose la persona más pasiva, dejando de realizar las actividades cotidianas, que en otros años, le causaron verdadero placer.

La depresión afecta a la capacidad de encontrarles soluciones para resolver los problemas cotidianos, la depresión los conduce a la desesperanza y a una preocupación por el futuro, que hasta también se le pueden presentar trastornos emocionales, que le van afectando su conducta y en especial, los vínculos que antes le eran florecientes, sólo le crean pensamientos críticos a todas las cosas, que los pueden conducir hasta a su propia muerte, por pérdida del autoestima y sentido de la vida, y es justamente en estos momentos, donde deben ponerse en manos de psicólogos, psiquiatras, psicoterapeutas, etc.

No debemos olvidar que las depresiones originadas por cualquier motivo y origen nos afectan en todos los órdenes de la vida de la persona, es decir desde lo afectivo a lo laboral, que lo puede conducir a pensar en lo peor, porque ante el fracaso creen no servir para nada, después de haber dado todo y suelen decidir por el suicidio, las ingratitudes suelen gravitar pesadamente en todo y se transforman en un trastorno bipolar como lo explica la Dra. Hamilton en su texto, es decir le siguen a las euforias las depresiones y es aquí cuando surgen los mayores riesgos. Nosotros pensamos que cambiándoles su medio de vida con ayuda psicológica y porque no económica, no se llega a lo que sucedió por ejemplo con el Dr. René Favaloro (ver página 23 del libro “El Sistema de Salud Autogestionado y la Formación Integral del Auditor Odontólogo”), que nos dejó un ejemplarizador episodio al ver derrumbarse todos sus esfuerzos y esperanzas destruyéndose el órgano, el cual él solucionó problemas serios a millones de personas, pasando a mi criterio así un motivo de profunda reflexión y preocupación como hecho ejemplarizador para el mundo entero y los seres humanos.

Estos profesionales excepcionales al ver la degradación académica y como las instituciones profesionales modificaron las razones para las cuales fueron creadas, por lo que tanto lucharon es muy frecuente que caigan como el Dr. René Favaloro, por más formación profesional, social y económica que tengan, es más rápido que comiencen con estas manifestaciones psicológicas que pueden llegar a psicopatías de toda naturaleza, que se ha dado en llamar el “Burnout”, gravitando también al observar la liberación de las drogas y sus consecuencias, el expendio de psicofármacos, estupefacientes y alcaloides, con recetas con duplicado que nadie las controla, distinto a otras cuando estos medicamentos eran recetados en formularios por cuadruplicados, que a uno se le entregaban al paciente con las indicaciones, otro quedaba en la mano del profesional, y los dos restantes le dejaban al farmacéutico que en un lapso de 24 horas tenían que enviarlos al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la Provincia que lo pasaba para su control al Departamento de Estupefacientes creado con esta finalidad. Hoy vemos por desgracia que la juventud se droga más con estos medicamentos que con otros como cocaína, morfina, marihuana, paco, etc.; que para colmo de los colmos, nuestra justicia a estas personas adictas las considera como causa atenuante de una pena, en vez de considerarla como agravante, y por otro lado observamos como algunas Facultades cambiaron el poder académico por números de alumnos, alejándonos de las necesidades reales de su comunidad, siendo que esta comunidad es la que le permitió obtener su título profesional, y para peor del panorama, asistencial, tenemos un sistema de salud manejado por cualquiera a través del sistema de prepago, por no haber sido regulado jurídicamente de quien o quienes pueden ser efectores de salud, y las coberturas mínimas en las diferentes especialidades que tienen que cubrir, para no observar con tristeza como en el momento actual en Odontología, cuyos efectores realizan verdaderas mutilaciones porque sólo cubren extracciones y algunas curaciones, y al resto, de los dineros dispuestos entre empleado y empleador por derecho laboral, lo distraen en otros quehaceres especialmente, los sindicatos, gremios, etc. hoy transformados en verdaderas corporaciones monopólicas que destruyen el profundo sistema o concepto de Patria, desequilibrando a cualquier gobierno democrático.

El “Burnout”, como síndrome psicológico, en este restringido panorama toma verdadera actualidad sobre todo en aquellos que escogieron su profesión como un verdadero apostolado, y para colmo estos profesionales, deben franquear los sistemas políticos y sociales, que por desgracia o artimañas políticas o simplemente por el afán de lucro se les transforman en su mente un estado psicológico que es un verdadero infortunio o calamidad, que tienen que vivir y padecer cuando no exiliándose de su país que con tanta unción patriótica defendieron.

Es así como ven frustradas todas sus aspiraciones, esperanzas y sacrificios, refugiándose en sus domicilios, a hacer algunas salidas y alejándose de todos sus quehaceres habituales, y estas son unas de las tragedias que podemos observar con frecuencia que hasta hoy nos admiran, y al pretender adentrarlos en los recuerdos del pasado, se reflejan como fastidiados y faltos de interés por todo aquello por lo cual legaron su vida o lo mejor de ella. Estas son unas de las frustraciones que podemos observar con frecuencia que nos han llevado a puntualizarlas sucintamente, que nos hacen pensar en una verdadera posición y retención obsesiva, que vencieron y bloquearon las ilusiones esperanzas y sacrificios.

Cabe hacer destacar en esta área de Psicología Forense, más allá de los fenómenos fisiológicos y físicos que se nos presentan como odontólogos forenses en el Macizo Dento Máxilo Facial, que se transforman en psicológicos, es por eso que también debemos poner el acento en los trastornos psicológicos de los pacientes y los de nosotros mismos, de ahí es que nace la importancia de esta específica área de Psicología Odontológica Forense, sin olvidarnos que el ser humano está compuesto de cuerpo y psiquis, y cuyo espíritu puede depararnos problemas inusitados, que suelen con mayor frecuencia, presentarse en los maestros de grado, defensores de la Patria, como algunos militares, etc. debido a la sobrecarga de trabajo, decepciones y discrepancias con el accionar actual en su misión de enseñar y formar personas útiles para la sociedad, porque el medio social actual los ha desbordado, el cansancio y la desesperanza son los síntomas que los pueden conducir también al famoso problema psicológico mencionado.

El Psicólogo Daniel Archilla, nos decía que una psicopatía es en aquellas vidas diarias comentándonos, es una energía que nos exige hacer lo diferente de las cosas que nos proponemos, y para colmo, la tenemos que cumplir, es decir, el estrés sostenido nos puede llevar al síndrome apuntado, con una baja realización personal, sobre el resultado de sus esfuerzos (Ver Revista “Rumbos” de La Voz del Interior, N° 381, diciembre 2010).

Posiblemente en otros países donde los profesionales de la salud y maestros que se dedicaron a la docencia no les suceda lo mismo o con tanta frecuencia, tal vez por su consideración en el medio en que actúan, y a sus semejantes, o por estar mejor remunerados para las vivencias que tenemos, que nos hace reflexionar y resaltar solo con la finalidad de poder sacar de estos estados psicológicos invitándonos a las visitas periódicas de psicólogos, psiquiatras, etc. para romper esa rutina fatigosa y hacernos cambiar preventivamente esas actitudes mentales que nos pueden conducir a una verdadera psicopatía que va desde la depresión a la agresividad, que por desgracia hoy no son pocos los que la padecen, y los gobernantes, no consultan a estas personas y procuran darles lugar después de tanta experiencia, lugares especiales para salir del estanco y entrar a una verdadera dinámica social normal y fructífera.

No debemos olvidar que las esperanzas son facultades especiales de los seres racionales, que movilizan los dones maravillosos del espíritu y cuando éstas no existen nos llevan también la vida; porque son virtudes que nos ayudan a perdurar y si las fortalecemos día a día el odontólogo en general y en especial el forense, como cualquier otro ser racional, podrá cumplir con su misión sagrada eficientemente en este mundo.


Psicología para el Profesional de las Ciencias 

del Cuidado de la Salud Humana
















A MODO DE REFLEXIÓN


Las experiencias de las vidas que emergen desde nuestros primeros suspiros son facultades de los seres humanos que nos ayudan y permiten encontrar el rumbo que luego nos servirán para lograr una convivencia en un marco de sociabilidad razonable, por sobre todas las vicisitudes que luego nos tocará soportar que son propias lógicas del devenir de la vida, es decir, darnos cuenta de quienes somos para exteriorizar nuestras acciones como verdaderos seres compuestos de cuerpo y espíritu, experiencias que se van acumulando para exteriorizarlas en nuestras acciones con amor, fe, y esperanza que nos irán ayudando para hacernos abrir caminos y rumbos que luego nos marcarán en el medio que actuemos, fáciles de detectar por nuestros actos espirituales que aflorarán cotidianamente, por más pequeños que éstos sean como ingredientes indispensables convertidos en sublimes acciones, que a su vez van enriqueciendo nuestras almas, que el espíritu nos hará aflorar con fuerzas inusitadas que compartiremos en nuestro medio con quienes nos rodean con actitudes positivas, dejándonos en nuestro interior la satisfacción del haber cumplido, aún en el dolor y la pobreza, pretendiendo ser un verdadero maestro aún sin título en nuestras vidas, por nuestra evolución espiritual, y siempre, con el afán de lograr en lo posible iguales entre nosotros, valores, ideales, principios, fe, esperanza y esfuerzos solidarios, elementos figurados éstos que hacen emerger de los más profundos de nuestro ser la grandeza y el privilegio con los que contamos los seres humanos.

La totalidad de los elementos sin distinciones en este maravilloso planeta venimos y existimos para cumplir con una misión, tratar de brindar a nuestros semejantes los más evolucionados de los fundamentos para hacer cumplir la misión de cada uno encomendada por el Superior de nuestras creencias.

Bástenos algunos ejemplos, las plantas que nacen y mueren de pie, los denominados quizás animales como las vacas, cabritos, lechones, corderos que entregan su vida para darnos vida a nosotros, algunos muriendo degollados como los corderos, las frutas y flores que perfuman los espíritus, y los bellos paisajes de las tierras y montañas que nos llenan de esplendor, al igual que los ríos y mares, siempre custodiados por los inmensurables cielos, cubiertos de maravillas y misterios, y porqué no de dolor, que nos ayudan indefectiblemente para la reflexión y luego, encontrar el sendero del bien, y así continuar sembrando amor, cariño, compasión por los que sufren que como elemento integrador del genoma humano, tal vez igual al de otro seres vivientes, que del espíritu forman parte integrante de él, que nos permitirá ser útiles en este maravilloso paraíso terrenal, siendo uno de los fundamentales dones para ofrendarlos como esencia indiscutible de nuestros progenitores y ancestros que pasando desde el mismo seno de la familiaridad y familia constituida como lo demanda la naturaleza, marido y mujer, luego las enseñanzas de las escuelas primarias, secundarias, terciarias o universitarias y la sociedad misma, cuando la logremos normalizar racionalmente como lo merecemos que sumado a los ejemplos indiscutibles de los gobernantes que hoy no existen que como cúmulos de actitudes ejemplarizadores nos harán emerger indefectiblemente principios, ideales y valores con amor, respeto, solidaridad e inclusión patriótica, con ecuanimidad y justicia, alejados estos valores de todas apetencias personales y de grupos; es decir, debemos ser en nuestro medio y no el parecer, porque el parecer a cualquier costo es flor de un día, se marchita rápidamente pero el ser perdura a través de los años, nos acompañará toda la vida, y más allá de ella, por ser duradero y perenne.

Seguramente estas reflexiones a más de uno los inducirá para lograr la felicidad y el profundo derecho del haber cumplido en este fugaz paso que tenemos que transitar, pero son fundamentos lógicos indiscutibles, propios de cualquier edad de nuestras vidas y en especial, en la de la decrepitud, cuando sólo nos queda desde el punto de vista psicológico y sociológico, resguardar dos caminos al final tal vez de la infalible partida, el seguir luchando con el cúmulo de experiencias dentro de nuestras posibilidades; o desdichadamente caer en lo que hemos denominado una verdadera calamidad hoy muy frecuente, después de haber cumplido para luego caer en el fenómeno desgraciado como verdadero infortunio como es el “Burnout”, como nos explayamos más arriba, que es sin dudarlo el motivo de lo redactado y sus consecuencias catastróficas como ya lo puntualizamos, y recayendo por mal de los males en aquellos luchadores incansables y referentes por lo realizado, para dejarnos como motivos ejemplarizadores como el que citamos en el contexto general de este trabajo.


Bibliografía:
“Psicología aplicada en Odontología”
Willan R. Cinotti y Arturo Grieder; Editorial Mundi, Buenos Aires.
“Fundamentos psicobiológicos en Odontología”

(Edwar Ryan, Editorial Mundi, Buenos Aires.)