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Deseo agradecerles la deferencia de acercarse a este espacio que constituye un avance profundo en el amplio campo de la Odontología Forense. En este sitio van a encontrar una modalidad de acción en cada caso que, puede rozar lo particular e inédito de los procedimientos para arribar a la conclusión de que la Odontología en general ha dejado de ser la hermana menor de la Medicina por haberse transformado en una ciencia autónoma por contar con procedimientos propios, fundamentación metodológica rigurosamente científica y de una indiscutible y trascendental proyección social, pasando a ser así definitivamente una rama de la Antropología como lo es la Medicina, entre otras. Y más precisamente en el campo de la Odontología Forense se abre un camino infinito, como una verdadera especialidad, dentro de la currícula del Odontólogo. Los invito amigos lectores a que transitemos juntos este maravilloso y próspero camino.



Prof. Dr. Héctor José Ceppi

EL SISTEMA INTERMEDIO DE SALUD DE MUTUALES Y OBRAS SOCIALES. SUS POSIBILIDADES DE CAMBIO.


Haciendo una mirada retrospectiva sobre el Sistema de Salud del siglo pasado, sin irnos muy lejos, diremos que existían dos formas de brindar asistencia a los enfermos, el Privado y el Público, a través de hospitales, dispensarios, etc., es así y gracias a nuevas normativas respecto a leyes de protección de los trabajadores en relación de dependencia en sus permanentes conquistas, se logró crear el Sistema Intermedio de Mutuales y Obras Sociales por quien fuera Ministro de Salud de la Nación, Dr. Francisco Manrique, generándose así tres estamentos o formas de brindar salud con las leyes 18.610 y 18.710. Una que codificaba las prestaciones a través de un número, y la otra establecía cómo se deberían ajustar cada prestación, tiempo de reposición, etc.

Todo en un comienzo era un avance positivo, tanto para los profesionales, prestadores de servicios como para los enfermos, pero a medida que fue evolucionando el sistema nos dimos cuenta que existía un vacío jurídico que permitía los abusos normativas que deben ser establecidas por las Cámaras respectivas como lo determinan nuestra Constitución Nacional y Provincial; vacío basado por no haberse establecido quién o quiénes pueden ser efectores de salud y por otro lado, las prestaciones mínimas y dignas que cada prestador de servicio debe cubrir (libro “El Sistema de Salud Autogestionado y La Formación integral del auditor odontólogo”, págs. 90 y 91) en Odontología y así en cada estamento de la salud, médicos, farmacéuticos, etc.

No olvidemos que por leyes laborales, tanto empleado como empleador, deben aportar un porcentual para que los empleados tengan protegida su salud, igual que sus familiares directos, lo que hace emerger en cada estamento –llámense sindicatos, mutuales, obras sociales, privados, clínicas, sanatorios, instituciones profesionales, etc.- las prestaciones mínimas que deben cubrir y siempre cumpliendo con la libre elección paciente-profesional y viceversa, evitándose lo que sucede en la mayoría de los casos hoy que cubre algunas prestaciones, hasta llegamos a tener prestadores de servicios odontológicos que son verdaderamente mutilantes porque sólo cubren extracciones y algunas curaciones, y ninguna cubren prótesis, sólo algunos prestadores con may9or número de afiliados, haciendo pagar un co-seguro que por lo general le es imposible abonar al afiliado, y de esta forma los dineros les entran y no les salen, y los auditores “Ay no, ay no… a esto no lo cubrimos”; a más de la cantidad de dineros que se pierden por el número de personal administrativo por ser tantos prestadores que unificando el sistema similar al propuesto por nosotros en el artículo “Odontología de todos y para todos”, que lo interiorizarán en lo que hemos dado en llamar “picardía criolla”, y el Estado responsable por mandato constitucional sin reaccionar para que se cumpla aquello de brindar salud, educación, etc.

Es necesario hacer recordar que el Sistema de Salud en manos de estas estructuras, como se les permite en la actualidad, rompen por un lado con postulados concertados universalmente de la libre elección paciente-profesional y viceversa, habiendo prestadores que sólo tienen dos o tres odontólogos para un número mayor de afiliados como lo recomienda la organización mundial de la salud, pero de cualquier manera ningún prestador cumple con la libre elección, y por si esto fuera poco, para acceder a un odontólogo, éstos tienen que afiliarse a una institución de primer grado por ejemplo que son los círculos odontológicos para pertenecer a otra asociación de segundo grado que es la Federación Odontológica, por ser ésta la que lleva los contratos con mutuales, obras sociales, etc. Les habla un fundador de Federación Odontológica, cuya finalidad era la defensa de los profesionales a nivel provincial, y hoy se ha transformado por un liberalismo descontrolado en un ente patronal de los odontólogos, que me hace la obligación de no poder callar.

Recordemos que cuando se estableció el Sistema Intermedio a través de las leyes ya enunciadas, los primeros contratos los realizaron en la ciudad de Rosario, Santa Fe, los colegios de odontólogos, entonces el profesional al ser autorizado para ejercer la profesión desde su comienzo profesional tenían trabajo, eran verdaderas fuentes de trabajo, existiendo en aquel entonces dos circunscripciones, Rosario y Santa Fe, y sus pioneros fueron los odontólogos Bilani y Sosa May, entre otros, colegios de los cuales fui creador del Colegio de Odontólogos de Córdoba, como también del Cuerpo Colegial Odontológico Nacional, lo que recordamos pueda ser que nos pongamos a pensar que debemos evolucionar trabajando para que cristalice en un futuro no lejano un Sistema Autogestionado manejado a través de un Consejo de Administración integrado en forma participativa e igualitaria, con todos los estamentos que conforman el quehacer de la salud, substrayéndolo del lucro como sucede en la actualidad, de ámbito provincial como el sugerido. Entonces sí que diremos estamos comenzando a cumplir con los principios democráticos y libre elección paciente-profesional y viceversa, y nuestro quehacer sea fuente para los odontólogos que recién comienzan.

Es curioso que en esta incipiente democracia no se haya podido alcanzar esta verdadera meta trascendente en el campo de la salud humana, y se deje aumentar el número de corporaciones monopólicas privadas y públicas.

El Estado provincial al estar representado en el Consejo de Administración del Sistema Autogestionado tendría por un lado la obligación de contribuir para que la salud sea igualitaria, lo mismo que el retiro jubilatorio, en un marco de dignidad y así cumplir con lo que demanda nuestra Constitución Nacional.

Sintetizaremos con algunos puntos, entre otros, que no pueden dejarse de considerar y menos transitando el Bicentenario de nuestra Patria.

1) Que la evolución nos conduzca a un Sistema Asistencial Autogestionado Provincial, manejado por sus auténticos dueños en forma participativa e igualitaria, para conformar el Consejo de Administración a través de elecciones democráticas de cada estamento que hacen al quehacer de la salud, por encima de toda filosofía políticas y teológicas.

2) Las coberturas asistenciales tendrían que ser Toto-totales de las prestaciones, pero en una primera etapa podrían ser las mínimas e indispensables, y los hospitales siendo efectores de salud como en la actualidad del Sistema Autogestionado, eliminando los períodos de carencia, y las prestaciones no cubiertas a cargo de los enfermos.

3) Hacer cumplir los postulados concertados universalmente de paciente-profesional y viceversa.

4) La posibilidad de los profesionales de pertenecer o no al Sistema, y si se adhieren sólo pueden cobrar las prestaciones no cubiertas.

5) Se debería establecer contratos bilaterales con otras provincias para acceder al Sistema, y los turistas de tránsito deberán abonar un seguro que se establecerá previamente.

6) Se deberá cumplir con principios fundamentales de la inmediatez, integridad, eficiencia y calidad.

7) Formar las subcomisiones o departamentos necesarios entre ellos, el de auditorías, en forma directa o a través del sistema computarizado para las autorizaciones, los resúmenes de trabajo, inclusive las liquidaciones y las quejas en un área especial para tal fin (Ver “El Sistema de Salud Autogestionado y La Formación integral del auditor odontólogo”).

8) La Ficha Odontológica será unificada para todos los profesionales odontólogos, para el práctico general, similar a la propuesta sobre registro del paciente.

9) En caso de prestaciones especiales no cubiertas en una primera etapa, se tendrán en cuenta las verdaderas necesidades y por vía de excepción, se podrían cubrir.

10) Hacer realidad la libre agremiación y la elección de elegir de pertenecer o no al Sistema Autogestionado, o a su gremio, sindicato, clínica, sanatorio, etc.

11) Los gremios, sindicatos, instituciones profesionales, etc. no podrán exigir coercitivamente pertenecer a su sistema, dejando en libertad de elección a sus afiliados.

12) Se deberían arbitrar los medios para que las Facultades formen a sus futuros odontólogos para ponerlos a servicio de la sociedad, con una formación integral y no unilateralizada como en la actualidad.

13) Las instituciones odontológicas de carácter científico, social y cultural se procurarán que dicten cursos de perfeccionamiento y no de conocimiento como hoy, por defectos formativos, que han desvirtuado el poder académico de los egresados.

14) El retiro jubilatorio deberá ser digno, equiparado a los profesionales en relación de dependencia provincial y municipal, y que sea un tributo para quienes se dedicaron al servicio de la salud de la población.


15) El Estado provincial cumpliendo con lo establecido por la Constitución Nacional deberá aportar lo necesario económicamente para que se cumpla con tal fin.

16) Evitar que el profesional claudique principios éticos, morales, humanos y sociales para cubrirse en el momento de su retiro jubilatorio.

17) Erradicar el concepto actual de que nuestro quehacer es con fines de lucro, y convencer a los profesionales que su profesión es un medio de vida, enmarcado en principios hipocráticos, es decir, cumpliéndose con aquello de que el odontólogo debe ser un científico en sus diagnósticos, un técnico en sus realizaciones, un humanista en sus actuaciones y fundamentalmente un conocedor profundo de las necesidades colectivas.

18) Si bien es cierto que el Estado provincial a través del poder de policía puede delegar alguna funciones como es el control de la matrícula a los colegios o consejos, nunca pueden extralimitarse a nuestra Constitución Nacional, en el campo relacionado a la salud, y las provincias se deberían transformar en verdaderos controladores del accionar del sistema y contribuir pecuniariamente para que todo se realice normativamente, no solamente en lo que respecta a prestaciones asistenciales, sino también cuando el profesional llega a su retiro jubilatorio.

19) A las incongruencias que hoy padecemos, entre otras muchas más de las apuntadas, todo se solucionaría si las provincias implementaran un Sistema Autogestionado como el sugerido, será un sistema argentino de salud que iría a la vanguardia de los sistemas del mundo, substrayéndoles a los gobernantes el manejo de los dineros de la salud al igual que los efectores actuales, gremios, sindicatos, privados, etc.

20) Se debería dejar abierta la posibilidad para que los profesionales ejerzan su profesión libremente, es decir, no debería ser un sistema coercitivo, obligatorio, sino de adhesión voluntaria de los profesionales de la salud.

21) Las retribuciones serán a través de honorarios establecidos en Odontología con el sistema de estructura de costos.

22) Se deberá crear una Comisión de Ética y Disciplina, quienes podrán hasta eliminar del sistema al profesional, dejando siempre abierta la posibilidad de los foros comunes, hasta la clausura de la matrícula.

23) El control de la matrícula sólo se podrá sacar o quitar al profesional siempre cumpliendo con los pasos previos establecidos por el Tribunal de Disciplina y los foros comunes.

24) Los dineros del Apross que hoy van a parar a fondos comunes del gobierno, igual que los aportes que en la actualidad hacen a las mutuales, obras sociales, clínicas, sanatorios, gremios, etc. deberían ser manejados por el nuevo Sistema Autogestionado.

25) Todos sus profesionales, hoy en relación de dependencia, podrán ser prestadores del Sistema.

26) Si agregamos los montos que debe aportar el gobierno por derecho constitucional, seguro que desde el punto de vista financiero se logrará un Sistema cuyas coberturas sean Toto-totales y cubriendo aún a los indigentes.

27) El Sistema Intermedio de Mutuales y Obras Sociales al no estar reglamentado en una primera etapa hasta llegar luego al Sistema Autogestionado se seguiría a nuestro criterio maltratando en la Argentina por no ser evolucionado como el sugerido, respondiendo a una verdadera democracia, es decir un sistema provincial autogestionado manejado por un Consejo de Administración cuyos representantes sean elegidos democráticamente, su titular y suplente, de cada estamento social que hacen al sistema de salud argentino.

28) No debemos olvidar que donde no existe el derecho a través de sus leyes, es muy difícil razón.

Si estas sugerencias, entre otras muchas más, se llegaran a cumplir recién terminaríamos con prestadores ricos y pobres, y las atenciones profesionales serían para todos los habitantes en una primera etapa, mínima e igualitaria, sin excepción y absorbiendo por otro lado con un efecto de solidaridad global a los indigentes y el gobierno municipal, provincial y nacional (como el Hospital Clínicas por ejemplo) los dineros que aportan para estos nosocomios pasarían a ser manejados por el Sistema Autogestionado provincial. Cabe recordar que no existe una distribución racional de profesional de acuerdo al número establecido por la OMS por pacientes, que aconseja 2000 pacientes de Odontología por cada profesional; hoy existe en Córdoba ciudad 400 pacientes por profesionales. La provincia de Córdoba cuenta hoy con 6.000 odontólogos colegiados, pero desgraciadamente mal distribuidos, existiendo localidades que están a 50 kms, de las más cercanas que no tienen profesional odontólogo.

Entonces, por estas motivaciones y muchas otras, se hace necesario adecuar el sistema asistencial a las verdaderas necesidades del pueblo. Hemos cumplido el 85 aniversario del día de la Odontología latinoamericana, y todavía no contamos con una estructura asistencial como el sugerido del Sistema Autogestionado, que racionalice dignamente nuestro quehacer y nos asegure por un lado una retribución y jubilación digna como verdaderos profesionales de la salud.-

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