BIENVENIDOS

Deseo agradecerles la deferencia de acercarse a este espacio que constituye un avance profundo en el amplio campo de la Odontología Forense. En este sitio van a encontrar una modalidad de acción en cada caso que, puede rozar lo particular e inédito de los procedimientos para arribar a la conclusión de que la Odontología en general ha dejado de ser la hermana menor de la Medicina por haberse transformado en una ciencia autónoma por contar con procedimientos propios, fundamentación metodológica rigurosamente científica y de una indiscutible y trascendental proyección social, pasando a ser así definitivamente una rama de la Antropología como lo es la Medicina, entre otras. Y más precisamente en el campo de la Odontología Forense se abre un camino infinito, como una verdadera especialidad, dentro de la currícula del Odontólogo. Los invito amigos lectores a que transitemos juntos este maravilloso y próspero camino.



Prof. Dr. Héctor José Ceppi

ÁREA TOXICOLOGÍA

Con la esperanza que un futuro no muy lejano nos encontremos con la profundización del estudio de las áreas de las que me he tomado el atrevimiento de dividir a la odontología forense, y entre ellas la concerniente a la toxicología, que como toda ciencia su campo de acción es infinito, quiero en esta oportunidad dejarles algunos datos en forma muy restringida, como abriéndoles el camino para ampliarlo y con el propósito de poder colaborar con mayor efectividad y provecho con la justicia y la sociedad. Para lograr estos objetivos que anidan en mis aspiraciones me veo en la obligación, para su mejor comprensión, basarnos en su evolución la que nos conducirá al invalorable aporte que nos brinda la historia, porque nos permite rememorar el pasado, vivir con ajustado criterio en el presente y proyectarnos con menos errores en el futuro. Es por ello, que hemos tratado de buscar en los mares más profundos sobre lo concerniente a esta área, y así es que encontramos, algunos escritos como el de Fortunato Fidelius, editado en Italia en el año 1598 que trata excipientes rudimentos y conceptos sobre Medicina Legal, como ser, regular la histerectomía, que luego daría lugar a las cesáreas, hablando de fármacos especialmente extraídos de vegetales, con la finalidad de calmar dolores, en especial en las intervenciones médicas.
Con la posibilidad que nos brinda el tema, es como a través de los años aparece entre otros el Dr. Pedro Zacchia, cuya obra la tituló “cuestiones médicas Legales”. Luego Mateo Orfila, en el año 1825, donde en formato de clases nos brinda su texto sobre cuestiones referidas a los remedios y las intoxicaciones, en especial los venenos y narcóticos. Es así como en el año 1906 el Dr. V Balthazar nos presenta su manual de medicina legal, explayándose en toda su extensión especialmente con las intoxicaciones, haciendo resaltar en su prologo la necesidad de normalizar legalmente la aparición de nuevos fármacos. También menciona al Dr. Tardieu que sostiene no solo debe estudiarse los venenos sino los crímenes, y a través de ellos perpetuados dándole razón a la existencia de la toxicología. Luego aparece el Dr. Juan Ramón Beltrán con su libro “Medicina Legal para la enseñanza de la Odontología Social y Legal” en el año 1944, es de hacer notar por la incursión en la odontología, que en esta segunda edición nos habla concretamente de seis partes fundamentales que son:
1 - PRINCIPIOS GENERALES
2 - LAS PERICIAS ODONTOLOGICAS
3 - DEONTOLOGIA
4 - IDENTIFICACION ODONTOLOGICA
5 - TRAUMATOLOGIA Y TOXICOLOGIA
6 - ANTECEDENTES HISTORICOS SOBRE LA CREACION DE LA ESCUELA DE ODONTOLOGIA

Estos trabajos despiertan inquietudes, en las instituciones profesionales, tal fue así que en el año 1946 en la Habana – Cuba, se realiza el Primer Congreso Panamericano de Medicina Legal, Odontología Legal y Criminología, donde se unen por primera vez las tres ciencias médicas, odontológicas y judiciales. En dicho evento se trataron temas de recia envergadura, sobre cada una de las ciencias con representantes de Latino América, del cual en forma de texto todo lo actuado, donde emergen los pioneros de la odontología forense, de los países signatarios.
Es así como debido a la rica historia sobre el avance de la odontología en lo legal y forense es que me vi en la tentación, en forma muy restringida por el amplio campo de acción que hay ocupa la odontología forense y sus áreas que para su estudio nos propusimos dividir y así podes cumplir con mayor efectividad y provecho su alta misión al servicio de la justicia y fundamentalmente de la sociedad. Es por ello que emerge con fuerzas enucitadas está área entre otras sobre toxicología y en ella el tópico referido a recetas, que podrían leer en mi blog, el libro de mi autoría “Guia Práctica sobre recetas magistrales para la odontología y otras consideraciones concomitantes”.
Después de la lecturas sobre el libro de referencia sobre recetas magistrales en odontología, en su uso en los diferentes casos, con medicamentos de acciones efectivos, y a un bajo costo, muy lejos de los precios de los medicamentos de los laboratorios de productos medicinales, lo que me hace la necesidad de recordarles que tanto las recetas comunes como la de los psicofármacos, estupefacientes y alcaloides, las podemos dividir en tres grandes grupos que son:
1 – Las recetas especificas, que las encontramos transcriptas en la farmacopea o codex.
2 – Las genéricas, que son las drogas que también están en la farmacopea pero que solo tienen de las específicas la droga base y los demás componentes son distintos, abaratando relativamente su costo, que favorecen más a los pacientes. Y por último, las recetas magistrales.
3 – Recetas magistrales son las que formulan los profesionales de acuerdo al conocimiento profundo de las acciones de las drogas con una droga base, un cuayugante que refuerza la droga base, un correctivo y un ecipiente (para su sabor) y vehículo, que se trata de la presentación del medicamento sea en grageas, emulsiones, líquido o sólido, etc. Es de hacer resaltar que estas recetas, por cualquier circunstancia adversa para el paciente, los únicos responsables son quienes la prescriben, el facultativo y quien la realiza, el farmacéutico; muy distinto del punto de vista jurídico de los otros fármacos, que son los laboratorios, en estos casos para abrir las acciones jurídicas.

Es muy interesante resaltar, el dinero que podrían ahorrar los hospitales ya que todos tienen sus farmacias y farmacéuticos, si se avinieran a realizar los fármacos podrían abaratar los costos y a su vez transformar a los farmacéuticos en verdaderos profesionales universitarios, y las facultades que forman  profesionales para prescribir medicamentos tendrían que capacitarlos en formulas de recetas magistrales como en otras épocas, y así poder cumplir mejor con sus pacientes, que en realidad fueron quienes a través de sus impuestos aportaron, para que los facultativos obtengan sus títulos profesionales.
No creo necesario hacer referencia al descontrol indiscriminado del uso y abuso de los psicofármacos, estupefacientes, alcaloides y drogas en general, como entre otras la cocaína y sus derivados, además de numerosas otras como el alcohol, etc. Lo que nos hace pensar en la necesidad de volver a exigir la prescripción de estas drogas en recetarios especiales como los hubo, por cuadriplicado y controlados por el Ministerio de Salud Publica de la Provincia en su dependencia especial o departamento para su debido control.
El objetivo del cuadriplicado era, una para el paciente con las indicaciones correspondientes, una para el archivo del profesional que la prescribió y dos para el farmacéutico, quien debía enviar una al ministerio en 48 hrs. Para su debido control. Hoy, a las recetas por duplicado no las controla nadie, que hace emerger el abuso en el consumo.
El área de la toxicología en el campo forense, con el avance del uso y abuso de estas sustancias y sus consecuencias, personales, familiares y sociales, nos abren las puertas para hacer de esta área una de las más indicadas en el campo que hacen a los forenses.
Para finalizar con estas primeras manifestaciones sobre toxicología y su campo de acción en lo que refiere a lo forense, para todos aquellos facultados la prescripción de los fármacos reviste una trascendental importancia, y volviendo a los textos existentes sobre este tópico, quiero recordarles que entre otros  actores tenemos  al Prof. Dr. Alfredo Busso, al Sr. Miguel Fernández Soria que en sus libros nos hablan sobre los tratamientos, poniendo acento, en las enfermedades profesionales, en especial en medicina del trabajo, que también le compete a la odontólogo forense.
Solo he pretendido con este resucito trabajo sobre el área de la toxicología despertar inquietudes para que aborden sus reflexiones y así puedan determinar un valorado juicio.
Deseo en esta oportunidad, y especialmente en esta área en el campo forense una reflexión, que también incumbe el tema quizás no compartida por muchos, pero sí de amplio raciocinio, a mi criterio, esperuncios y trayectoria, en la prescripción de estos fármacos. El que roba un elemento cualquiera para venderlo a otra persona a muy bajo costo, sabiendo su procedencia es mas cómplice de lo robado y se lo castiga como corresponde entonces, ampliando aquel aforismo jurídico que nos dice: “que la causa de la causa, es causa de lo causado” , entonces no sería justo hacer una comparación lógica a mi criterio y decir que él que consume drogas, no pasa a ser cómplice de quien la vende, siendo que su venta está prohibida por las leyes.
En el transcurso de estos días, el Dr. Velez Funes sentó jurisprudencia justificando jurídicamente a los portadores de droga para uso personal que no se los castiga como tal, pero si se los encuadra en el Art.228  Del Código penal argentino como cómplices de quien la vende, a más de otras figuras jurídicas del código penal que lo configura como reducidor de elementos penados por la ley.
Recordemos entonces aquellos de “Argentinos a las cosas” que despertar a la sociedad y porque no a la humanidad, no permitamos que lo agravante se convierta en atenuante de una pena o castigo, como el damnificado pase a ser imputado, estas sugerencias son a los efectos de poner nuestro granito de arena para hacer de nuestra área de toxicología y a través de ella una existencia más prospera, fructífera y feliz, colaborando con la justicia y la sociedad.

No nos olvidemos que mañana es tarde, es mas tarde que nunca el problema de los psicofármacos, estupefacientes, alcaloides y drogas, hay que presentarle batalla hoy y ahora mismo.


Prof. Dr. Hector José Ceppi-


Odontólogo Forense.